Qué es IAM y para qué sirve
Independientemente de dónde trabajen los empleados, necesitan acceder a los recursos de su organización, por ejemplo, las aplicaciones, los archivos y los datos. La forma tradicional de actuar es tener a la mayoría de los empleados trabajando de manera local, donde los recursos de la empresa se mantienen detrás de un firewall. Una vez conectados en las instalaciones, los trabajadores pueden acceder a todo lo que necesiten.
Hoy día, en cambio, el trabajo híbrido es más común que nunca y los empleados necesitan un acceso seguro a los recursos de la empresa tanto si trabajan de manera local como remota. Aquí es donde entra en juego la administración de identidad y acceso (IAM). El departamento de TI de la organización necesita una forma de controlar a qué pueden acceder los usuarios y a qué no, para que las funciones y los datos confidenciales estén restringidos solo a las personas y los dispositivos que necesiten trabajar con ellos.
IAM proporciona acceso seguro a recursos de la empresa (como correos electrónicos, bases de datos, datos y aplicaciones) a entidades verificadas, idealmente con un mínimo de interferencia. El objetivo es administrar el acceso, para que las personas adecuadas pueden hacer su trabajo y se deniegue la entrada a usuarios malintencionados como, por ejemplo, los hackers.
La necesidad de un acceso seguro va más allá de los empleados que trabajan en los equipos de la empresa. También incluye a contratistas, proveedores, partners empresariales y personas que trabajan en dispositivos personales. La IAM se asegura de que cada persona que lo necesite tenga el nivel de acceso correspondiente en el momento idóneo en el equipo adecuado. Debido a esto y al papel que juega en la ciberseguridad de una organización, la IAM es un componente fundamental de la TI moderna.
Con un sistema IAM, la organización puede verificar de forma rápida y precisa la identidad de una persona y que tiene los permisos necesarios para utilizar el recurso solicitado durante cada intento de acceso.
Hoy día, en cambio, el trabajo híbrido es más común que nunca y los empleados necesitan un acceso seguro a los recursos de la empresa tanto si trabajan de manera local como remota. Aquí es donde entra en juego la administración de identidad y acceso (IAM). El departamento de TI de la organización necesita una forma de controlar a qué pueden acceder los usuarios y a qué no, para que las funciones y los datos confidenciales estén restringidos solo a las personas y los dispositivos que necesiten trabajar con ellos.
IAM proporciona acceso seguro a recursos de la empresa (como correos electrónicos, bases de datos, datos y aplicaciones) a entidades verificadas, idealmente con un mínimo de interferencia. El objetivo es administrar el acceso, para que las personas adecuadas pueden hacer su trabajo y se deniegue la entrada a usuarios malintencionados como, por ejemplo, los hackers.
La necesidad de un acceso seguro va más allá de los empleados que trabajan en los equipos de la empresa. También incluye a contratistas, proveedores, partners empresariales y personas que trabajan en dispositivos personales. La IAM se asegura de que cada persona que lo necesite tenga el nivel de acceso correspondiente en el momento idóneo en el equipo adecuado. Debido a esto y al papel que juega en la ciberseguridad de una organización, la IAM es un componente fundamental de la TI moderna.
Con un sistema IAM, la organización puede verificar de forma rápida y precisa la identidad de una persona y que tiene los permisos necesarios para utilizar el recurso solicitado durante cada intento de acceso.
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